Jesús, con su ejemplo de vida y su palabra, nos enseña a vivir con fe y nos revela el camino de la salvación cuando nos dice: «El que persevere hasta el final se salvará».

Ten siempre presentes las enseñanzas de Jesús en tu vida diaria y fortalécete en la fe, con la certeza de que Dios tiene un plan perfecto para ti y de que todo cuanto acontece ocurre por su voluntad para el bien de tu alma.

Antes de actuar, busca discernir cuál es la voluntad de Dios. Sé sagaz como la serpiente y sencillo como la paloma al hablar y al obrar.

Disfruta de esta vida material viviendo de acuerdo con la Palabra de Dios, permitiendo que cada pensamiento, cada palabra y cada acción reflejen el amor, la sabiduría y la verdad que Él ha sembrado en tu corazón.

 

La Luz se revela en medio de la prueba

Jesús advierte a sus discípulos que serán enviados como ovejas en medio de lobos y, al mismo tiempo, les pide ser sagaces como serpientes y sencillos como palomas. Esta aparente contradicción encierra uno de los principios más profundos de la transformación espiritual.

La cábala enseña que cada alma desciende al mundo para realizar un tikún, una corrección interior. En ese camino aparecen resistencias, conflictos y circunstancias que parecen oponerse a nuestro crecimiento. Sin embargo, esas pruebas no llegan para destruirnos, sino para revelar aquello que aún necesita ser purificado.

Los «lobos» no siempre son personas. Muchas veces toman la forma de pensamientos de miedo, orgullo, ansiedad, necesidad de aprobación o deseos de controlar aquello que no depende de nosotros. Son las voces de la conciencia condicionada que intentan alejarnos de nuestra verdadera identidad.

Ser sagaz como la serpiente significa desarrollar discernimiento. Es aprender a observar sin ingenuidad los movimientos del ego y reconocer cuándo una emoción, una reacción o un pensamiento nacen de la Luz o de la ilusión. La conciencia despierta no se deja arrastrar por los impulsos; primero observa, comprende y luego elige.

Ser sencillo como la paloma significa actuar desde un corazón limpio. La sencillez no es debilidad, sino ausencia de malicia. Es responder con firmeza sin perder la compasión; hablar con verdad sin abandonar el amor; proteger la propia integridad sin endurecer el corazón.

La cábala nos recuerda que la Luz no desaparece durante la oscuridad. Lo que cambia es nuestra capacidad para percibirla. Cada desafío es una oportunidad para revelar una porción mayor de esa Luz, porque es precisamente la resistencia la que permite expandir la conciencia.

Cuando dejamos de luchar contra las pruebas y comenzamos a preguntarnos qué vienen a enseñarnos, el sufrimiento se transforma en aprendizaje y el conflicto en una puerta hacia una versión más elevada de nosotros mismos. Entonces comprendemos que la victoria espiritual no consiste en que desaparezcan las dificultades, sino en que nuestro ser permanezca unido a la Luz mientras las atraviesa.

Quien persevera en la verdad, incluso cuando el camino parece incierto, descubre que ninguna prueba tiene la última palabra. La última palabra siempre pertenece a la Luz que el alma es capaz de revelar.

 

Lectura del santo evangelio según san Mateo (10,16-23):

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles: «Mirad que os mando como ovejas entre lobos; por eso, sed sagaces como serpientes y sencillos como palomas. Pero no os fiéis de la gente, porque os entregarán a los tribunales, os azotarán en las sinagogas y os harán comparecer ante gobernadores y reyes, por mi causa; así daréis testimonio ante ellos y ante los gentiles. Cuando os arresten, no os preocupéis de lo que vais a decir o de cómo lo diréis: en su momento se os sugerirá lo que tenéis que decir; no seréis vosotros los que habléis, el Espíritu de vuestro Padre hablará por vosotros. Los hermanos entregarán a sus hermanos para que los maten, los padres a los hijos; se rebelarán los hijos contra sus padres, y los matarán. Todos os odiarán por mi nombre; el que persevere hasta el final se salvará. Cuando os persigan en una ciudad, huid a otra. Porque os aseguro que no terminaréis con las ciudades de Israel antes de que vuelva el Hijo del hombre.»

Palabra del Señor.

Un comentario

  1. Su artículo ha despertado mi interés. Aprendí mucho de ello. Gracias por compartir tus conocimientos y experiencias.

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