Jesús nos enseña que Dios es amor y que tiene un profundo respeto por el ser humano.

Por eso, sé respetuoso con los demás y no juzgues el caminar espiritual o terrenal de otros.

El camino de cada alma hacia el Reino de Dios en este mundo es diferente.

El secreto está en vivir el amor de Dios tal como Jesús nos enseñó.

Entonces recordemos el amor como nuestro modo de vida para que prevalezca sobre las normas, porque de que sirve cumplir las normas si no tenemos amor? Esto es en lo que tenemos que reflexionar.

Lectura del santo evangelio según san Lucas (6,1-5):

Un sábado, Jesús atravesaba un sembrado; sus discípulos arrancaban espigas y, frotándolas con las manos, se comían el grano.
Unos fariseos les preguntaron: «¿Por qué hacéis en sábado lo que no está permitido?»
Jesús les replicó: «¿No habéis leído lo que hizo David, cuando él y sus hombres sintieron hambre? Entró en la casa de Dios, tomó los panes presentados, que sólo pueden comer los sacerdotes, comió él y les dio a sus compañeros.»
Y añadió: «El Hijo del hombre es señor del sábado.»

Palabra del Señor.