Jesús concede a sus discípulos poder y autoridad sobre toda fuerza de mal y para sanar enfermedades.

Entonces conviértete en su discípulo e invoca a Jesús para que habite en tu interior y así te otorgue esa gracia: vivir en santidad, alejar las tinieblas y caminar en plenitud.

Sé fuente de luz y sanidad para los corazones heridos.

Vive en santidad, camina ligero y deja que tu vida sea un canal del Infinito. Porque cada paso, cuando es guiado por Él, hace temblar las sombras y enciende estrellas en la noche del mundo.

¡Que viva la fe, viva la esperanza y viva el amor!

Lectura del santo evangelio según san Lucas (9,1-6):

En aquel tiempo, Jesús reunió a los Doce y les dio poder y autoridad sobre toda clase de demonios y para curar enfermedades.
Luego los envió a proclamar el reino de Dios y a curar a los enfermos, diciéndoles: «No llevéis nada para el camino: ni bastón ni alforja, ni pan ni dinero; tampoco llevéis túnica de repuesto. Quedaos en la casa donde entréis, hasta que os vayáis de aquel sitio. Y si alguien no os recibe, al salir de aquel pueblo sacudíos el polvo de los pies, para probar su culpa.»
Ellos se pusieron en camino y fueron de aldea en aldea, anunciando el Evangelio y curando en todas partes.

Palabra del Señor.