Jesus con su ejemplo de vida nos enseña como debemos vivir para ganar la vida eterna. Nuestra misión en este mundo terrenal es conocer a Dios, viviendo de forma que cada día estemos cerca de él y Jesus es el camino para conocer su amor. Jesus conocía de antemano todas las pruebas que tenia que pasar y a pesar de su gran poder para evitarlas o cambiar su destino decide en aceptar la voluntad de Dios Padre para enseñarnos con su vida el camino que debemos recorrer. Entonces sigamos a Jesus de corazón viviendo de acuerdo a sus enseñanzas para agradar a Dios, viviendo alegres ante toda situación.

Recordemos que lo importante es la vida eterna, que todo en este mundo es pasajero y reflexiona: ¿De que le sirve a un hombre ganar el mundo entero si arruina su vida?

 

Lectura del santo evangelio según san Mateo (16,21-27):

En aquel tiempo, empezó Jesús a explicar a sus discípulos que tenía que ir a Jerusalén y padecer allí mucho por parte de los ancianos, sumos sacerdotes y escribas, y que tenía que ser ejecutado y resucitar al tercer día.
Pedro se lo llevó aparte y se puso a increparlo: «¡No lo permita Dios, Señor! Eso no puede pasarte.»
Jesús se volvió y dijo a Pedro: «Quítate de mi vista, Satanás, que me haces tropezar; tú piensas como los hombres, no como Dios.»
Entonces dijo Jesús a sus discípulos: «El que quiera venirse conmigo, que se niegue a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga. Si uno quiere salvar su vida, la perderá; pero el que la pierda por mí la encontrará. ¿De qué le sirve a un hombre ganar el mundo entero, si arruina su vida? ¿O qué podrá dar para recobrarla? Porque el Hijo del hombre vendrá entre sus ángeles, con la gloria de su Padre, y entonces pagará a cada uno según su conducta.»

Palabra del Señor