
Jesús nos invita a tomar conciencia de nuestros actos para tener un arrepentimiento puro, es decir con acción de reparación en camino a la santidad revelándonos el secreto que limpia nuestras faltas mientras se sana nuestro corazón.
Hemos escuchado que la limosna limpia nuestros pecados, y es cierto, pero cuando Jesús nos dice: «Dad limosna de lo de dentro», nos revela que el secreto esta en la misericordia de dar tiempo y atención a los mas necesitados trascendiendo lo material, es decir; No es solo entregar una moneda, sino involucrar el corazón ofreciendo dignidad, escucha, tiempo y solidaridad genuina a nuestro prójimo.
«Conciencia y reparación»
Lectura del santo evangelio según san Lucas (11,37-41):
En aquel tiempo, cuando Jesús terminó de hablar, un fariseo lo invitó a comer a su casa. Él entró y se puso a la mesa.
Como el fariseo se sorprendió al ver que no se lavaba las manos antes de comer, el Señor le dijo: «Vosotros, los fariseos, limpiáis por fuera la copa y el plato, mientras por dentro rebosáis de robos y maldades. ¡Necios! El que hizo lo de fuera, ¿no hizo también lo de dentro? Dad limosna de lo de dentro, y lo tendréis limpio todo.»
Palabra del Señor.