
Deja que Jesús guíe tus pasos y aprende a vivir como un niño, para permanecer en el Reino de Dios sin extraviarte en el desierto donde habitan las tribulaciones.
Vive como un niño obediente, haciendo la voluntad de Dios, y tu vida será buena. Confía en Dios, tu Padre que está en los cielos, con la certeza de que todo lo que acontece en tu camino obra siempre para tu bien.
Siembra pensamientos buenos y rectos, para que su cosecha se transforme en palabras justas, y esas palabras den fruto en acciones que edifiquen.
Lectura del santo evangelio según san Mateo (2,13-15.19-23):
Cuando se marcharon los magos, el ángel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo: «Levántate, coge al niño y a su madre y huye a Egipto; quédate allí hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo.»
José se levantó, cogió al niño y a su madre, de noche, se fue a Egipto y se quedó hasta la muerte de Herodes. Así se cumplió lo que dijo el Señor por el profeta: «Llamé a mi hijo, para que saliera de Egipto.»
Cuando murió Herodes, el ángel del Señor se apareció de nuevo en sueños a José en Egipto y le dijo: «Levántate, coge al niño y a su madre y vuélvete a Israel; ya han muerto los que atentaban contra la vida del niño.»
Se levantó, cogió al niño y a su madre y volvió a Israel. Pero, al enterarse de que Arquelao reinaba en Judea como sucesor de su padre Herodes, tuvo miedo de ir allá. Y, avisado en sueños, se retiró a Galilea y se estableció en un pueblo llamado Nazaret. Así se cumplió lo que dijeron los profetas, que se llamaría Nazareno.
Palabra del Señor